
Hacer la diferencia
“Y yo también renací”, el bosque que curó a Sebastião Salgado, referente de la fotografía documental contemporánea.
Después de los terribles episodios que atestiguó con sus fotografías sobre la hambruna, éxodos y migraciones, la desesperanza abatió a Sebastião Salgado. Enfrentado a una humanidad de violencia feroz e impulsado por su esposa Lélia, decidió regresar a Brasil para reconstruir la propiedad familiar en Aimorés, Minas Gerais, que había sido brutalmente deforestada. Juntos crearon la Fundación Terra que ya plantó 4 millones de árboles y que recuperó el bosque. Sebastião y Lélia demostraron al mundo lo que es capaz de hacer un pequeño grupo de personas con fe en la Madre Tierra y en el ser humano.

De la consternación a la denuncia
Yago Lange, el atleta olímpico que transicionó a activista ambiental.
Cientos de kilómetros de playas de Península de Valdés -donde conviven elefantes marinos y aves con 20.000 kilos de cajones, baldes, redes y otros desechos de la industria pesquera-, conmovieron al triple medallista quien se involucró en la conservación de este Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Organiza reuniones, limpiezas de playas, postea centenas de historias y trabaja incansablemente para visibilizar la situación. El paisaje es desolador, no es posible mirar para otro lado. ¡Sumate!

La comedia podría ayudar a salvar el planeta
La ciencia climática traducida une a científicos con comediantes de primer nivel.
Una serie de cortometrajes tiene como objetivo alertar sobre la crisis climática. En la primera película Bill McGuire presenta los hechos crudos a la cámara y Kiri, un actor y comediante galardonado, “traduce” sus palabras a un formato más agradable. La segunda película está protagonizada por la científica atmosférica Joanna Haigh y Jonathan Pie oficia de traductor. La comedia se propone así, traducir la ciencia árida en verdades contundentes, para llegar a una audiencia desinteresada y concientizarla.