
Ciclo sin fin
Las hojas secas de los árboles, ¡no son basura!
Llegó el frío, las hojas de los árboles se caen y pueden resultar tan lindas como molestas. Pero no las barras, no las tires como si fueran basura. Las hojas secas son uno de los alimentos más importantes de la naturaleza.
Son materia orgánica que alimenta plantas y árboles, nutren los suelos y a los organismos que habitan en él. Conservan la humedad, protegen a las raíces e insectos y animales pequeños suelen refugiarse en ellas. Las hojas caídas contienen hasta un 80% de los nutrientes que un árbol absorbe durante la temporada de crecimiento. Es mejor depositarlas en el césped o macetas, al descomponerse devuelven sus nutrientes al suelo, son reabsorbidos por las raíces y serán utilizados para la nueva temporada de crecimiento.
No rompas el ciclo natural de la vida.

#JulioSinPlástico
Cambiá tu relación con el plástico.
Desplastifiquemos el mundo.
Según la ONU cada año se producen 400 millones de toneladas de plástico, cuya degradación puede tardar hasta 1000 años. Se cree además, que la mitad de este material se concibe para una vida útil de un solo uso, y menos del 10% se recicla. Entre 19 y 23 millones de toneladas de desechos plásticos terminan cada año en lagos, ríos y mares afectando la vida marina y alterando ecosistemas completos.
Las personas ingerimos más de 50.000 partículas de plástico cada año. Nos hicieron creer que no podemos vivir sin los plásticos.
Pero, ¿podemos vivir con ellos? Activá por un planeta sin contaminación plástica. ¡Desplasti icate!

Leyenda del colibrí, ¿la conocés?
Los que formamos parte de Qi Argentina, no sabemos si vamos a poder cambiar el mundo, pero estamos haciendo nuestra parte.
¿Vos?
Cuenta la leyenda que un mal día, en el bosque, se desató un enorme incendio. Las llamas crecían y devoraban todo. Todos los animales huyeron en estampida. Perdón, todos no, ¡todos menos uno! El colibrí, en medio del caos, iba y venia del fuego. Repitiendo el proceso incansablemente. Pero el fuego, indiferente, no dejaba de crecer. Un tigre, al verlo, le preguntó: ¿Colibrí qué hacés?¿Por qué no huís como todos nosotros en lugar de ir y venir? El colibrí le respondió: Voy al lago, cargo con agua mi pico, vuelvo al incendio y la suelto sobre el fuego. El Tigre le replicó: ¿Crees que con eso vas a apagar el fuego? El colibrí, sin desanimarse, le respondió: Yo no sé si voy a apagar el incendio, pero estoy haciendo mi parte.
El bosque me ha dado todo lo que soy, es mi origen y hogar. Tengo un inmenso amor por él. ¿Cómo no voy a intentar salvarlo? El tigre y los otros animales se conmovieron al escuchar al colibrí y algunos se sumaron a sus esfuerzos.
Los dioses, que miraban desde arriba, también se conmovieron. El cielo se cubrió de nubes y se desató una lluvia torrencial que apagó hasta la última llama. Sé parte del cambio. La oportunidad es ahora.