{"id":2401,"date":"2023-02-08T11:21:07","date_gmt":"2023-02-08T14:21:07","guid":{"rendered":"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/?p=2401"},"modified":"2023-02-16T13:27:41","modified_gmt":"2023-02-16T16:27:41","slug":"las-extinciones-invisibles","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/las-extinciones-invisibles\/","title":{"rendered":"Las extinciones invisibles"},"content":{"rendered":"<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"aligncenter wp-image-2402 size-full\" src=\"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Extinciones-Portada-e1676312658635.png\" alt=\"\" width=\"748\" height=\"904\" srcset=\"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Extinciones-Portada-e1676312658635.png 748w, https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2023\/02\/Extinciones-Portada-e1676312658635-248x300.png 248w\" sizes=\"(max-width: 748px) 100vw, 748px\" \/><\/p>\n<p>\u201cLa historia de la conservaci\u00f3n es una histo\u00adria de muchas victorias en una guerra perdi\u00adda\u201d, escribi\u00f3 desahuciado Edward O. Wilson en 2018. El influyente bi\u00f3logo estadouniden\u00adse hac\u00eda referencia a la crisis de extinci\u00f3n mundial de especies y ecosistemas que a\u00f1o a a\u00f1o contin\u00faa aceler\u00e1ndose a un ritmo sin precedentes y el sentimiento de impotencia que invade a aquellos que buscan defender el tesoro biol\u00f3gico del planeta.<\/p>\n<p>Pese a los continuos y valiosos esfuerzos para pro\u00adteger poblaciones enteras de animales o establecer refugios u oasis naturales, se encuentra en marcha una \u201cSexta extinci\u00f3n masiva\u201d, como la definen mu\u00adchos cient\u00edficos: una aniquilaci\u00f3n trepidante de la vida silvestre que, a diferencia de los cinco grandes eventos de extinci\u00f3n anteriores -como el \u00faltimo que ocurri\u00f3 hace 65,5 millones de a\u00f1os y acab\u00f3 con los dinosaurios-, no es impulsada por fen\u00f3menos natu\u00adrales como meteoritos, volcanes o tsunamis sino por actividades humanas que van de la conversi\u00f3n de bosques y praderas naturales en zonas de agricultu\u00adra y ganader\u00eda intensivas; a la contaminaci\u00f3n; y la pesca, la tala, la caza y el comercio de vida silvestre, seg\u00fan un nuevo estudio publicado durante la cum\u00adbre clim\u00e1tica COP27 en Egipto.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 170 a\u00f1os, la tasa de extinci\u00f3n de espe\u00adcies se dispar\u00f3: se estima entre 1.000 y 10.000 veces m\u00e1s alta que las tasas de extinci\u00f3n natural, esto es, las observadas en 500 millones de a\u00f1os del registro f\u00f3sil.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>Vivimos en un mundo dominado por el misterio, un planeta de asombrosa diversidad desconocida.<\/p><\/blockquote>\n<p>Desde las sabanas de \u00c1frica hasta las selvas tropi\u00adcales de Am\u00e9rica del Sur, la abundancia promedio de plantas y animales nativos se ha reducido en un 20 por ciento o m\u00e1s, principalmente durante el siglo pasado. Desde 1500, es decir, desde que se lleva registro, al menos 680 especies han desaparecido, incluida la tortuga gigante Pinta de las Islas Gal\u00e1pa\u00adgos, el zorro volador de Guam, el p\u00e1jaro Dodo, el pato labrador, el sapo dorado, la paloma migratoria, el tigre de Tasmania o la vaca marina de Steller. Todos ellos borrados de un plumazo de la faz de la Tierra.<\/p>\n<p>En pa\u00edses como Mozambique, cazadores furtivos de marfil ayudaron a matar a casi 7.000 elefantes solo entre 2009 y 2011. En Argentina y Chile, la introduc\u00adci\u00f3n del castor norteamericano en la d\u00e9cada de 1940 ha devastado \u00e1rboles nativos. Una cuarta parte de los mam\u00edferos est\u00e1 en peligro de extinci\u00f3n, seg\u00fan estimaciones de la Lista Roja de la Uni\u00f3n Internacio\u00adnal para la Conservaci\u00f3n de la Naturaleza.<\/p>\n<p>Pero la tragedia de la biodiversidad en nuestro pla\u00adneta es mucho mayor de lo que habitualmente cuen\u00adtan diarios, revistas e informes. No solo porque se cree que el 90 % de todos los organismos que alguna vez vivieron en la Tierra ahora est\u00e1n extintos. Sino porque, adem\u00e1s de todo eso, a\u00f1o tras a\u00f1o ocurren \u201cextinciones invisibles\u201d: desaparecen por completo especies que ni siquiera sab\u00edamos que exist\u00edan.<\/p>\n<p>La diversidad de la vida es uno de los aspectos m\u00e1s llamativos de nuestro planeta. Sin embargo, hasta el d\u00eda de hoy no se sabe exactamente cu\u00e1ntas especies habitan la Tierra. Conocer ese n\u00famero ha sido una de las preguntas m\u00e1s b\u00e1sicas pero esquivas de la ciencia.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>La gran mayor\u00eda de los organismos que no conocemos -mam\u00edferos, aves, insectos, peces, plantas, hongos- desaparecer\u00e1n antes de que alguien los encuen\u00adtre y registre su presencia.<\/p><\/blockquote>\n<p>A 250 a\u00f1os de que el bot\u00e1nico sueco Carl Linnaeus ideara un sistema formal para clasificar la riqueza biol\u00f3gica de la naturaleza, el inventario de la vida sigue incompleto. Ni siquiera se sabe cu\u00e1ntas p\u00e1gi\u00adnas tiene.<\/p>\n<p>Hasta el momento, los tax\u00f3nomos -es decir, aque\u00adllos cient\u00edficos que, con la misma pasi\u00f3n de un filatelista, nombran y ordenan a los organismos en sistemas de clasificaci\u00f3n- conocen unas 1,2 millones de especies. Pero una estimaci\u00f3n realizada en 2011 arroj\u00f3 que los humanos compartimos el planeta en realidad con much\u00edsimas m\u00e1s: hasta 8,7 millones de formas de vida diferentes.<\/p>\n<p>Es decir, pese a la aceleraci\u00f3n digital y la globa\u00adlizaci\u00f3n, vivimos en un mundo dominado por el misterio, un planeta de asombrosa diversidad desconocida. Incluso despu\u00e9s de siglos de esfuerzos emprendidos por generaciones de cient\u00edficos para nombrar y ordenar a las criaturas vivientes, alre\u00addedor del 86 por ciento de las especies de la Tierra a\u00fan no han sido descritas. A esta deficiencia en el conocimiento de la biodiversidad se la conoce como \u201cd\u00e9ficit linneano\u201d.<\/p>\n<p>Solo se han catalogado menos del 15 por ciento de las especies vivas. Y lo que es peor: con las tasas de extinci\u00f3n actuales, la gran mayor\u00eda de los organis\u00admos que no conocemos -mam\u00edferos, aves, insectos, peces, plantas, hongos- desaparecer\u00e1n antes de que alguien los encuentre y registre su presencia.<\/p>\n<p>\u201cSomos asombrosamente ignorantes acerca de cu\u00e1n\u00adtas especies est\u00e1n vivas en la Tierra y a\u00fan m\u00e1s igno\u00adrantes acerca de cu\u00e1ntas podemos perder\u201d, indicaba el ec\u00f3logo australiano Robert May, quien muri\u00f3 en 2020. \u201cEs un notable testimonio del narcisismo de la humanidad que sabemos el n\u00famero de libros en la Biblioteca del Congreso de los EE.UU. pero no podemos decir con cu\u00e1ntas especies distintas de plantas y animales compartimos nuestro mundo\u201d.<\/p>\n<p>Los esfuerzos para muestrear la biodiversidad mun\u00addial hasta la fecha han sido limitados. Dado el gran tama\u00f1o y profundidad de los oc\u00e9anos, que cubren el 70 % del planeta, es imposible saber el n\u00famero exacto de especies que all\u00ed viven: m\u00e1s del ochenta por ciento de los mares no han sido cartografiados, observados ni explorados. Una evaluaci\u00f3n tentativa arroj\u00f3 que el 91 % de las especies oce\u00e1nicas a\u00fan no se han clasificado, pese a proyectos internacionales como el \u201cCenso de Vida Marina\u201d.<\/p>\n<p>Lo mismo sucede con los insectos y artr\u00f3podos: se encuentran entre las formas de vida m\u00e1s abundan\u00adtes de la Tierra. Solo se han nombrado 1 mill\u00f3n de especies y se cree que quedan 80 % m\u00e1s por descu\u00adbrir, en medio de una reducci\u00f3n de sus poblaciones.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>La biodiversidad es mucho m\u00e1s que belleza y maravilla. Tam\u00adbi\u00e9n sustenta los servicios ecosist\u00e9micos de los que depende la humanidad.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero lejos de empujar a los bi\u00f3logos a pozos de\u00adpresivos, este desconocimiento los impulsa a salir al campo a buscar nuevas especies. En 2022, se ha descubierto una nueva especie de b\u00faho (Otus bike\u00adgila) en la Rep\u00fablica Democr\u00e1tica de Santo Tom\u00e9 y Pr\u00edncipe en \u00c1frica; un nuevo per ezoso (Bradypus crinitus) en Brasil; ocho nuevas especies de gecos peque\u00f1os en Madagascar; una rana colorida (Tla \u00adlocohyla celeste) en Costa Rica; una babosa grande como una zanahoria (Limax pseudocinereoniger) en Montenegro. Y m\u00e1s.<\/p>\n<p>Sin embargo, \u00bfpor qu\u00e9 deber\u00eda importarnos cu\u00e1n\u00adtas especies est\u00e1n vivas en la Tierra hoy y cu\u00e1ntas de ellas conocemos? \u201cEs importante para la plena comprensi\u00f3n de los procesos ecol\u00f3gicos y evolutivos que crearon, y que luchan por mantener, las diversas riquezas biol\u00f3gicas de las que somos herederos\u201d, escribi\u00f3 May. \u201cLa biodiversidad es mu\u00adcho m\u00e1s que belleza y maravilla. Tambi\u00e9n sustenta los servicios ecosist\u00e9micos de los que depende la humanidad\u201d.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa historia de la conservaci\u00f3n es una histo\u00adria de muchas victorias en una guerra perdi\u00adda\u201d, escribi\u00f3 desahuciado Edward O. Wilson en 2018. 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