{"id":1804,"date":"2021-12-20T16:54:33","date_gmt":"2021-12-20T19:54:33","guid":{"rendered":"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/?p=1804"},"modified":"2021-12-20T17:14:08","modified_gmt":"2021-12-20T20:14:08","slug":"velocidad-vital","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/velocidad-vital\/","title":{"rendered":"Velocidad vital"},"content":{"rendered":"<p><span class=\"dropcap \" style=\"background-color: #ffffff; color: #000000; border-color: #ffffff;\">\u00bf<\/span>C\u00f3mo lograr entregar un trabajo a t\u00e9rmino, estar actualizado en las redes sociales y a la vez, poder compartir con nuestros seres queridos? \u00bfC\u00f3mo fabricar m\u00e1s tiempo para estar en forma, hacer un hobbie y poder dormir tranquilo? Estas son algunas de las preguntas que nos hacemos a diario mientras el tiempo se nos escurre sin que nos demos cuenta.<\/p>\n<p>En la era de la hiperconectividad, en la que se asocia la velocidad con la eficacia y en la que el estr\u00e9s se ha convertido en moneda corriente, el movimiento slow aparece como un fen\u00f3meno revolucionario. Cada vez son m\u00e1s las personas alrededor del mundo que se niegan a aceptar el dictado de que lo r\u00e1pido es siempre mejor y adoptan posturas \u201cslow\u201d en diferentes \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>\u00bfEn qu\u00e9 consiste esta corriente cultural? El t\u00e9rmino \u201cslow\u201d deriva del ingl\u00e9s y significa lento y se contrapone a \u201cfast\u201d, r\u00e1pido. En este sentido, el movimiento propone tomarse el tiempo necesario para producir algo de calidad, disfrutar el proceso y adaptarse al ritmo natural del planeta.<\/p>\n<p>El periodista canadiense Carl Honor\u00e9, autor del libro \u201cElogio de la lentitud\u201d y uno de los referentes de este movimiento, afirma que la argumentaci\u00f3n de la velocidad empieza por la econom\u00eda: \u201cEl capitalismo moderno genera una riqueza extraordinaria, pero al coste de devorar recursos naturales con m\u00e1s rapidez de aquella con la que la madre naturaleza es capaz de reemplazarlos\u201d.<\/p>\n<p>En esa misma l\u00ednea agrega: \u201cUna vida r\u00e1pida es una vida superficial. Nuestra cultura nos inculca el miedo a perder el tiempo, pero la paradoja es que la aceleraci\u00f3n nos hace desperdiciar la vida\u201d.<\/p>\n<p>Pero, dicho todo esto: \u00bfc\u00f3mo es posible seguir siendo productivo sin tener que correr por la vida? Esta corriente no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta el momento, sino que apunta al equilibrio: \u201cActuar con rapidez cuando tiene sentido hacerlo y ser lento cuando la lentitud es lo m\u00e1s conveniente. Tratar de vivir en la velocidad apropiada\u201d, argumenta Honor\u00e9.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>Esta corriente no pretende abatir los cimientos de lo construido hasta el momento, sino que apunta al equilibrio: \u201cActuar con rapidez cuando tiene sentido hacerlo y ser lento cuando la lentitud es lo m\u00e1s conveniente. Tratar de vivir en la velocidad apropiada\u201d, argumenta Honor\u00e9.<\/p><\/blockquote>\n<p>El movimiento Slow no est\u00e1 controlado por una organizaci\u00f3n como tal. Existe bajo distintas manifestaciones. Entre ellas: la comunidad global Slow Food. Esta naci\u00f3 a ra\u00edz de una protesta liderada por el periodista italiano Carlo Petrini en el a\u00f1o 1986 frente a la apertura de un restaurante de comida r\u00e1pida en la emblem\u00e1tica Plaza de Espa\u00f1a en Roma, Italia. Sostuvo que el culto a la velocidad estaba traspasando los l\u00edmites de lo aceptable: \u201cVivir r\u00e1pido, una actitud que trastorna nuestros h\u00e1bitos, invade la intimidad de nuestros hogares y nos obliga a ingerir la llamada comida r\u00e1pida\u201d.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1805\" aria-describedby=\"caption-attachment-1805\" style=\"width: 1200px\" class=\"wp-caption alignnone\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1805\" src=\"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2.jpg\" alt=\"\" width=\"1200\" height=\"675\" srcset=\"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2.jpg 1200w, https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2-300x169.jpg 300w, https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2-1024x576.jpg 1024w, https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2-768x432.jpg 768w, https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2-750x422.jpg 750w, https:\/\/qiarg.org\/magazine\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/slow2-1140x641.jpg 1140w\" sizes=\"(max-width: 1200px) 100vw, 1200px\" \/><figcaption id=\"caption-attachment-1805\" class=\"wp-caption-text\">El movimiento slow city congrega a 176 ciudades en una red de 27 pa\u00edses de todo el planeta.<\/figcaption><\/figure>\n<p>A partir de entonces, surgi\u00f3 la semilla del movimiento y en 1989, se fund\u00f3 oficialmente el movimiento internacional Slow Food en Par\u00eds y se firm\u00f3 su Manifiesto.<\/p>\n<p>La soci\u00f3loga Mar\u00eda Eugenia Funes, investigadora del Conicet, sostiene que el foco est\u00e1 en el uso del tiempo: la clave no est\u00e1 tanto en qu\u00e9 es lo que se come sino en c\u00f3mo se lo hace. \u201cDesde esta postura, el Slow Food se vincula con propuestas de desarrollo de agricultura org\u00e1nica, que protejan la producci\u00f3n local, la salud de las personas y que se propongan reducir la huella de carbono, es decir que tanto la producci\u00f3n como el consumo de los alimentos sea lo menos perjudicial posible para el medioambiente\u201d, explica.<\/p>\n<p>La corriente Slow no termina aqu\u00ed. Lo que comenz\u00f3 siendo un cuestionamiento de la comida, se fue convirtiendo en una filosof\u00eda de vida. Muchos otros grupos se fueron apropiando de la idea de llevar una vida m\u00e1s plena y desacelerada hasta en las actividades m\u00e1s cotidianas. Es as\u00ed, que la vida slow fue ganando terreno en otros \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>Cada vez son m\u00e1s las marcas que huyen del Fast Fashion -aquel mundo de la ropa desechable sin fin- y se pliegan al nuevo paradigma verde. Los adeptos del Slow Fashion se centran en transformar la forma en que se dise\u00f1a, fabrica y consume a partir de un prop\u00f3sito de triple impacto: econ\u00f3mico, social y ambiental.<\/p>\n<p>En el \u00e1mbito de la arquitectura, los hogares slow son construidos de tal modo que la persona se sienta conectada con su entorno. Dentro de sus caracter\u00edsticas, se destaca el uso de la luz natural, los espacios abiertos y multifuncionales, a los fines de adaptar las rutinas a los ritmos naturales. A su vez, se prefieren las locaciones cercanas al lugar de trabajo.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>160 pa\u00edses, entre ellos Argentina, cubre la red global Slow Food que cuenta con m\u00e1s de 100.000 socios alrededor del mundo.<\/p><\/blockquote>\n<p>Inspirada en esta tendencia, surgi\u00f3 la iniciativa de \u201cciudades lentas\u201d, m\u00e1s conocidas como \u201cSlow City\u201d. Los or\u00edgenes de este movimiento, se remontan a la Italia de 1999 y en la actualidad congrega a 176 ciudades en una red de 27 pa\u00edses de todo el planeta. Cada ciudad miembro se compromete a trabajar para mejorar la calidad de vida de las personas, proteger el medioambiente, resistir a la homogenizaci\u00f3n de los pueblos, promover la diversidad cultural y la singularidad de cada una de las ciudades, entre otros principios.<\/p>\n<p>Cuando hablamos de paisajes urbanos slow, Jos\u00e9 Luis Fern\u00e1ndez, semi\u00f3tico investigador de la UBA, tambi\u00e9n incluye a las plataformas en las que interactuamos. \u201cEsta corriente contracultural invita a prestar atenci\u00f3n a lo micro, m\u00e1s all\u00e1 de lo macro. Para habitar las plataformas, es necesario que incorporemos una pr\u00e1ctica slow. Esto significa, oponerse al flujo constante de la novedad. Los fen\u00f3menos speed -r\u00e1pido en ingl\u00e9s- llevan al abismo\u201d, se\u00f1ala el especialista, autor de \u201cVidas medi\u00e1ticas. Entre lo masivo y lo individual\u201d.<\/p>\n<p>Este movimiento tambi\u00e9n ha sido adoptado en el mundo del turismo. En ese sentido, las propuestas slow, promueven un turismo sostenible, no masificado, que invita a darle tiempo a la introspecci\u00f3n, al ocio creativo, al disfrute y a la experiencia de conectarse con las personas, su cultura, su gastronom\u00eda y con el medioambiente.<\/p>\n<p>Siguiendo esta tendencia, Honor\u00e9 proclama que es imprescindible adoptar una filosof\u00eda slow en el \u00e1mbito laboral: \u201cLas largas horas en el trabajo nos vuelven improductivos, tendemos a cometer errores, somos m\u00e1s infelices y estamos m\u00e1s enfermos\u201d.<\/p>\n<p>\u00bfEs posible liberarnos de la enfermedad del tiempo? \u201cSi\u201d, expresa el te\u00f3rico. Si desaceleramos los momentos, nos brindamos experiencias de ocio e introspecci\u00f3n, actuamos mejor, somos m\u00e1s sanos y productivos en todos los aspectos de nuestra vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfC\u00f3mo lograr entregar un trabajo a t\u00e9rmino, estar actualizado en las redes sociales y a la vez, poder compartir con nuestros seres queridos? \u00bfC\u00f3mo fabricar m\u00e1s tiempo para estar en forma, hacer un hobbie y poder dormir tranquilo? 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