{"id":1244,"date":"2021-01-27T12:59:48","date_gmt":"2021-01-27T15:59:48","guid":{"rendered":"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/?p=1244"},"modified":"2021-01-27T12:59:48","modified_gmt":"2021-01-27T15:59:48","slug":"las-mil-maneras-de-ver-a-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/qiarg.org\/magazine\/las-mil-maneras-de-ver-a-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"Las mil maneras de ver a la naturaleza"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/qiarg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/leo-vert-1.jpg\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\" wp-image-8 allignright alignright\" src=\"https:\/\/qiarg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/leo-vert-1.jpg\" alt=\"\" width=\"483\" height=\"634\" \/><\/a><\/p>\n<p><span class=\"dropcap \">N<\/span>o hay consenso. El nombre de la \u00e9poca en la que vivimos sigue siendo objeto de disputa. Si bien la idea del Antropoceno -acu\u00f1ada por el ecologista Eugene Stoermer en la d\u00e9cada de 1980- parece imponerse con mayor fuerza, a\u00fan persisten en la batalla conceptual t\u00e9rminos como el de \u201cCapitaloceno\u201d (o la era geol\u00f3gica del capitalismo) o \u201cNovaceno\u201d, etiqueta impulsada por el centenario James Lovelock, creador de la hip\u00f3tesis de Gaia, quien sostiene que ha comenzado una nueva era en la que seremos superados por nuestras creaciones, las m\u00e1quinas.<\/p>\n<p>Sea cual sea el nombre con el que los historiadores del futuro finalmente se referir\u00e1n a la \u00e9poca que transitamos, el mayor rasgo que nos caracteriza como generaci\u00f3n y desestabiliza el presente es nuestra irrefrenable capacidad destructiva: seg\u00fan el informe Planeta Vivo 2020 de la WWF (World Wildlife Fund), las actividades humanas han llevado a que las poblaciones mundiales de mam\u00edferos, aves, peces, anfibios y reptiles se redujeran en un 68 % entre 1970 y 2016.<\/p>\n<p>Realizada por 134 especialistas, esta investigaci\u00f3n expone que los ecosistemas est\u00e1n siendo explotados y destruidos por los seres humanos en una escala nunca antes registrada. El informe destaca que el 75 % de la tierra libre de hielo del planeta ha sido alterada significativamente por la actividad humana, y casi el 90 % de los humedales globales se han perdido desde 1700. Los responsables son tanto el consumo excesivo de los seres humanos, el crecimiento de la poblaci\u00f3n y la agricultura.<\/p>\n<p>La situaci\u00f3n es alarmante. Pero no se puede comprender cabalmente c\u00f3mo hemos llegado a este momento de extinciones masivas y p\u00e9rdida de biodiversidad sin atender las transformaciones hist\u00f3ricas de nuestra visi\u00f3n de la naturaleza, es decir, la manera en que cultura tras cultura la hemos concebido, pensado, imaginado.<\/p>\n<p>Al fin y al cabo, nuestras ideas y comprensi\u00f3n de la naturaleza dan forma a nuestras relaciones con el mundo natural. Lejos de ser una concepci\u00f3n est\u00e1tica o global, se trata de una construcci\u00f3n cultural incre\u00edblemente fluida y din\u00e1mica. Conocer c\u00f3mo ha mutado con los siglos, permite comprender las actitudes adoptadas en cada \u00e9poca. Y hasta cambiarlas.<\/p>\n<p>En la actualidad, gran parte de las sociedades occidentales tienen la tendencia a no ver a la naturaleza como parte de su vida diaria. Es, m\u00e1s bien, aquello que est\u00e1 lejos, apartado de la ciudad: la naturaleza reside en parques nacionales, reservas naturales, \u00e1reas protegidas. En el imaginario colectivo, se\u00f1ala el historiador ambiental William Cronon, para muchas personas la naturaleza es un \u201cotro\u201d, una entidad separada en lugar de pensarla como partes integradas, una continuidad biol\u00f3gica. O sea, la naturaleza se concibe como recurso, una mercanc\u00eda a ser explotada.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>La naturaleza se volvi\u00f3 un subproducto del desarrollo econ\u00f3mico y los continuos anuncios de su destrucci\u00f3n ya no tienen efectos.<\/p><\/blockquote>\n<p>Pero esto no ha sido siempre as\u00ed. Todas las sociedades, se\u00f1al\u00f3 el antrop\u00f3logo Claude L\u00e9vi-Strauss, trazan una distinci\u00f3n entre naturaleza y cultura. Pero las modalidades de esta dualidad var\u00edan profundamente de una sociedad a otra. En antiguos textos chinos que van del siglo IX a.C. al siglo II, se enfatiza que todo en el mundo natural est\u00e1 interconectado, interrelacionado e interdependiente. Desde la \u00e9poca de Confucio se cre\u00eda que la sociedad humana era influenciada por los acontecimientos de la naturaleza y no prestar atenci\u00f3n a sus signos pod\u00eda resultar desastroso.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" class=\" wp-image-1296 alignleft\" src=\"https:\/\/qiarg.org\/wp-content\/uploads\/2021\/01\/leo-vert-2.jpg\" alt=\"\" width=\"400\"  \/>La noci\u00f3n de la naturaleza como figura femenina -en especial como \u201cmadre\u201d- perme\u00f3 los or\u00edgenes de todas las culturas: como una diosa todopoderosa, una fuerza creativa y moldeadora. Isis, la diosa principal del antiguo Egipto, era conocida como dadora de vida, responsable de ciclos como la respiraci\u00f3n, la alteraci\u00f3n del d\u00eda y de la noche, la inundaci\u00f3n del Nilo. Siglos m\u00e1s tarde, en el a\u00f1o 50 a.C., el poeta romano Lucrecio escribi\u00f3: \u201cla Tierra merece su nombre de Madre porque proporciona alimento a sus ni\u00f1os\u201d.<\/p>\n<p>Durante siglos oper\u00f3 tambi\u00e9n en paralelo la idea de la naturaleza como jard\u00edn, propia de la mitolog\u00eda judeocristiana: una concepci\u00f3n dominada, como la perspectiva maternal, por nociones de plenitud, benevolencia y bondad divina.<\/p>\n<p>Fue durante el Renacimiento, cuando se produjo el gran giro: el ser humano se situ\u00f3 en el centro de la creaci\u00f3n como amo supremo. A partir de la Ilustraci\u00f3n, la naturaleza comenz\u00f3 a ser despojada de su velo sobrenatural. A trav\u00e9s de la experimentaci\u00f3n y la raz\u00f3n, se pod\u00eda desnudar al mundo natural de sus misterios.<\/p>\n<p>Bajo el capitalismo, la naturaleza y la sociedad se convirtieron en fuerzas antag\u00f3nicas, fragmentadas. Las ideolog\u00edas de dominio y control se instalaron con fuerza. Mientras Charles Darwin expon\u00eda al mundo la concepci\u00f3n de la naturaleza como escenario de la lucha por la supervivencia -lejos ya de esa visi\u00f3n pastoral, id\u00edlica, aquel para\u00edso perdido que motiv\u00f3 la exploraci\u00f3n-, industriales, empresarios e intelectuales apoyaban la premisa de que la misi\u00f3n de la humanidad era someter y domesticar la naturaleza.<\/p>\n<p>Por entonces, coleccionistas de museos y zool\u00f3gicos y cazadores emprend\u00edan expediciones para traer todo tipo de plantas y animales como trofeos, impulsados por una mezcla de curiosidad, control y explotaci\u00f3n de los confines de los extensos imperios. La naturaleza comenz\u00f3 a ser violada.<\/p>\n<blockquote class=\"pullquote align-center\"><p>En la actualidad, gran parte de las sociedades occidentales tienen la tendencia a no ver a la naturaleza como parte de su vida diaria.<\/p><\/blockquote>\n<p>Con el aumento de la poblaci\u00f3n urbana, el mundo natural se convirti\u00f3 en una presencia menos inmediata. El acceso a la naturaleza qued\u00f3 limitado a excursiones a zool\u00f3gicos; desde entonces, solo se accede a ella a trav\u00e9s del cine y publicidades, revistas como National Geographic y documentales.<\/p>\n<p>La naturaleza se convirti\u00f3 en un mundo perdido. Como indica Bill McKibben en The End of Nature, la naturaleza lleg\u00f3 a su fin como concepto significativo cuando la capa de ozono fue da\u00f1ada por los gases de efecto invernadero. Desde entonces, se volvi\u00f3 un subproducto del desarrollo econ\u00f3mico. Y hoy los continuos anuncios de su destrucci\u00f3n parecen ya no tener efectos. Solo reaccionamos ante el colapso clim\u00e1tico-ambiental como espectadores ante una pel\u00edcula.<\/p>\n<p>[vc_row][vc_column width=\u00bb1\/4&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h1>94%<\/h1>\n<p>[vc_separator color=\u00bbcustom\u00bb border_width=\u00bb5&#8243; el_width=\u00bb30&#8243; align=\u00bbalign_left\u00bb accent_color=\u00bb#80CFE3&#8243;]<\/p>\n<div>es la ca\u00edda en el porcentaje de biodiversidad en Am\u00e9rica Latina y el Caribe en 2020, seg\u00fan el Fondo Mundial para la Naturaleza.<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/4&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h1>75%<\/h1>\n<p>[vc_separator color=\u00bbcustom\u00bb border_width=\u00bb5&#8243; el_width=\u00bb30&#8243; align=\u00bbalign_left\u00bb accent_color=\u00bb#80CFE3&#8243;]<\/p>\n<div>es el porcentaje de la tierra libre de hielo del planeta que fue alterada significativamente por la actividad humana.<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/4&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h1>90%<\/h1>\n<p>[vc_separator color=\u00bbcustom\u00bb border_width=\u00bb5&#8243; el_width=\u00bb30&#8243; align=\u00bbalign_left\u00bb accent_color=\u00bb#80CFE3&#8243;]<\/p>\n<div>es el porcentaje de los humedales globales que se perdieron desde 1700, seg\u00fan el informe Planeta Vivo 2020 de la WWF.<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][vc_column width=\u00bb1\/4&#8243;][vc_column_text]<\/p>\n<h1>68%<\/h1>\n<p>[vc_separator color=\u00bbcustom\u00bb border_width=\u00bb5&#8243; el_width=\u00bb30&#8243; align=\u00bbalign_left\u00bb accent_color=\u00bb#80CFE3&#8243;]<\/p>\n<div>se redujeron las poblaciones mundiales de mam\u00edferos, aves, peces, anfibios y reptiles entre 1970 y 2016.<\/div>\n<p>[\/vc_column_text][\/vc_column][\/vc_row]<\/p>\n<h6><\/h6>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No hay consenso. 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